✦ La situación:
La situación involucra algo que ha entrado en decadencia o que de alguna manera ha sido estro- peado. Pero se puede corregir, especialmente si anima a aquellos que lo rodean a tomar acción y a hacer algo con respecto al problema.
► John Tampion, Maureen Tampion, Karen Hughes y Judy Fox (extraído de su libro: An illuminated I Ching)
En el caso presente, acciones erróneas han causado el problema y por tanto las acciones correctas pueden eliminarlo. La tarea no es sencilla, sin embargo, y no hay que precipitarse. Primero hay que pen- sar cuidadosamente y ver el proyecto hacia una solución estable final. La acción firme, en el momento correcto, es esencial.
► Judica Cordiglia (extraído de su libro: I Ching el libro del oráculo chino)
Destrucción. El ideograma Kû se escribe con los signos, vasija, y , gusanos, los as-
querosos seres alados que salen de un recipiente en el que se ha podrido el grano (o cualquier otra gramí- nea), y son la grafía de la corrupción, es decir de lo “corrompido”, de lo “maligno”, de la actividad en la intriga, por lo tanto, de la “destrucción”.
La estructura y la composición intervienen, combinándose de diversas maneras, para aclarar el signo, indicando además, la obra de saneamiento que se hace necesaria cuando algo está corrompido o equivocado. Se trata de una tarea difícil que se ha de afrontar con la prudencia y la serenidad de la que hablan los hexagramas precedentes y, sobre todo, “sin prisas”, como advierte la sentencia, porque toda reestructuración comporta un trabajo inteligente, largo, paciente, que suele ser peligroso y siempre difícil.
Tiempo de Destrucción: el de Kû es un tiempo peligroso por el riesgo de que nos interpreten mal, o que interpretemos mal actitudes, palabras, personas; es un tiempo de equivocaciones en el que, los hechos, que superan las previsiones, pueden aplastarnos.
A pesar de todo ello, deberemos reaccionar, pero hemos de considerar el alcance de nuestras deci- siones, evaluar sus posibles consecuencias, analizar con cuidado lo dicho, hecho y decidido, para obtener una visión serena y desencantada de los momentos, incluso los más bellos, que han precedido los hechos en los que nos hallamos sumergidos en el presente.
El tiempo de Kû es un tiempo de incertidumbres y de inquietudes, un tiempo muy difícil y angus- tiante, porque vivimos en peligro de vernos atrapados por las circunstancias, es más, correremos el riesgo de perder y de perdernos; de hecho, incluso sin ser culpables, podemos cometer graves equivocaciones.
Una serie de hechos está a punto de iniciarse; muchas son las incógnitas, imposible hacer previ- siones, por lo tanto, la sabiduría dicta prudencia y atención (tres días… tres días…)